viernes, 17 de octubre de 2014

Nuevo blog, nueva ilusión

 ¡Hola! Vengo para contaros como he iniciado una nueva etapa en un nuevo blog. ¿El motivo? Porque pienso que se me dan bastante bien hacer accesorios. Por eso, he creado este blog AfroreShop en el que vendo pulseras y collares, que te parece si te pasas y nos vemos?
Un saludo

jueves, 8 de agosto de 2013

5

¿Maldito destino? SI.
Odio el supuesto destino, odio todo lo que el atrae y todo lo que él se lleva, odio el destino, desde pequeña hasta el día en el que mi corazón deje de latir. ¿Por qué? El destino solo conlleva complicaciones para todos y no existe, todo tiene un motivo, todo tiene un porque, todo tiene una razón coherente que decir que ha sido algo inexistente. Me niego a creer en el maldito destino...
Me rondaban muchas ideas en la cabeza, muchas preguntas sin respuesta mucha preocupación pero también mucha emoción, dios, que tonta he sido al no reconocerle.
-En...¿Estas bien?
Sacudí la cabeza y le sonreí.
-Si si, perdona, es que... no me lo esperaba, ya sabes.. 
-Anda tonta.. No te preocupes.. 
Me senté a lo indio mirando todo  un poco curiosa y de repente Paola se me vino a la cabeza, bajé la mirada y me abracé a mi misma, Javi lo notó y me abrazo contra el, pegando su cuerpo contra el mio. Todo era perfecto por un momento, pero de repente oí un fuerte golpe en el piso de abajo.
-¿Que ha sido eso? -Pregunté algo alarmada.
-No te preocupes, habrá sido los criados, ya sabes, siempre haciendo ruido.. 
-No.. No creo ha sonado muy fuerte, deberíamos mirar por si acaso...
-Que no.. Anda, acomodate, ya voy yo.. 
-Vale.. - Esbocé una leve sonrisa y me tumbé en la cama mirando como se iba, algo había extraño en esa casa, no transmitía buenas vibraciones. Busqué mi móvil pero no lo encontré así que fui al piso de abajo. 
Unos musculosos brazos me rodearon la cintura y me elevaron del suelo. Cualquier chica que estuviera en mi lugar pensaría que está en un sueño, pero no todo podía ser tan dulce y bonito.
-¿Donde va la chica mas guapa de esta casa?- Me subió por las escaleras.
-Pues.. Buscaba mi móvil.. ¿lo has visto? -Acaricié sus manos mirándole de reojo dejando me llevar.
-Estará en la habitación, de todas formas aquí no te hace falta...
Me tumbó en la cama con cuidado y se puso el sobre mi, no creo que fuese a hacer lo que pienso que iba a hacer. 
-Javi.. no me creo que quieras hacerlo..
-¿Y.. por que no?- Mientras hablaba empezó a besarme por el cuello y acariciarme el cuerpo lentamente.
-Porque ahora no es un buen momento con todo lo que está pasando, ya sabes.. Paola...
Noté como se tensó su cuerpo y se apartó de encima de mi. Se sentó y me senté abrazando su cintura, como una niña pequeña.
-Entiende que ahora no me encuentro bien.. por favor..
-Vale.
Me contestó secamente y suspire. Cuando alguien se pone así no hay quien le haga entrar en razón y menos conociendo a Javi. Le solté y me tumbé en la cama acurrucada, de espaldas a él. Encendió la televisión para no estar en ese silencio tan incomodo en el que ultima mente solo hacía que aparecer. Entró la criada.
-Está lista la comida, señores.
-Ahora bajamos.
No dijo nada mas, se levantó y se lavo un poco la cara, vino hacia mi lado de la cama y me hizo mirarle. 
-Vamos anda.. -me acarició la mejilla, sabía como hacer que no me enfadara con él. Fuimos al salón y me senté en una silla mirando todo lo que había en la mesa. Un gran manjar. Empezamos a cenar hasta que alguien empezó a aporrear fuertemente la puerta. Me asuste.
-¡NO ABRAS!- Gritó rápidamente.
-¿Que... Que pasa? 
Javi no me contesto, se limitó a levantarse de la mesa e ir corriendo a la habitación, coger algo y dirigirse a la puerta, creo que vi una pistola, pero no lo sé, los criados me llevaron a otra sala y no oíamos nada... ni siquiera si disparaban...

jueves, 1 de agosto de 2013

4

-Pues no sé, ¿Que pasó cuando salimos de la fiesta?
-Bien... veamos. Cuando Estabamos en el jardín hablando, empezó a entrar la policía. Había un secuestro y bueno, te quedaste dormida, yo no sé donde vives y no encontrabamos a tu amiga así que decidí traerte a mi casa y bueno, aquí estamos...Espero que no te haya molestado.
Me quede bastante sorprendida.
-¿Quien desapareció?
Bajo la mirada y suspiró.
-Paola... tu amiga...
-¡¿QUE?!-Me quede callada, sorprendida, ¿como podía haber pasado eso?
-Tranquila Enara.. relajate... estas aquí conmigo, seguro que la encuentran..
Quedé enmudecida, con la mirada perdida, Javi se levanto y me hizo levantar, me abrazo y yo cerré los ojos empezando a llorar, yo no aguantaba mas.
-Quiero que te quedes aquí, conmigo. No sabemos por que desapareció y aquí estaras segura...
Levantó mi cara y empezó a secarme las lagrimas. Me separe de el y me asomé por la barandilla respirando hondo, intentando tranquilizarme. Javier se mantuvo apartado.
-Tengo que llamarla.. intentar localizarla... -Fuí hacia dentro y el me agarro.
-No.. no contesta..
-¿Y si se ha ido con un tío? A lo mejor solo se ha ido a su casa...
Me nego con la cabeza y yo la baje. 
-Ti..tienes que llevarme a casa... 
-Vamos.. vistete si quieres o ve así, que estas guapa..
No comenté nada. Me quedé como estaba y cogí la ropa y fui con él. Tiernamente me cogio de la mano y me guió. Yo no levantaba la vista de el suelo y de estar en silencio. Por unas escaleras accedimos al garaje y nos montamos en un coche negro descapotable, la marca del coche no la sé ya que no soy muy entendida de coches. Entre y me puse el cinturón, él dejo la bolsa con mi ropa en la parte de atrás y abrió la puerta, le dije donde vivíamos y  en un rato llegamos, no conducía rápido. Bajé del  coche y le mire negando con la cabeza y el cogió mi mano y la llave, entro antes que yo y fuimos mirando cada habitación, no habia nadie. 
-No hay nadie.. - me miró tiernamente y me llevó a la habitación.- Venga, recoge la ropa que necesites... 
Asentí con la cabeza y empecé a meter ropa en una maleta, tambien algunos pares de zapatos y en bolsas lo demás. Javi me ayudó en todo momento y lo cargamos en su coche, cerramos la puerta y nos fuimos en su coche. Llegamos a su casa y entramos con las maletas. Los criados nos ayudaron pero decidí dejar las cosas guardadas, no quería invadir la casa de alguien al que apenas conozco. 
-¿Por que haces esto por mi?
-¿Hacer el que?
-Pues.. esto.. - me senté en la cama de su habitación, es donde me iba a quedar.
-¿Traerte a mi casa? 
-Exacto.
-Pues porque nos conocemos... Enara. 
Me extrañé al oirle, el se sentó a mi lado y me cogio de la mano entrelazando
-¿Que dices?
-¿No te acuerdas? En Tarifa, el año pasado... 
Me quede boquiabierta mirandole, era él... Javier... Le abrace cerrando los ojos.
-Joder... Has.. Has cambiado muchisimo.. -Acaricie sus mejillas sonriendo- ¿Como no me iba a acordar del tío que me hizo cambiar mi vida entera?
-Venga.. Deja de decir tonterías...
-Javi.. tú me hiciste cambiar, activaste algo dentro de mi, no sé el que, pero me hizo cambiar, reflexionar. Me hiciste ver que la vida no es tan mala, que tengo que disfrutar que tengo que dejar de hacer tonterías...
-Vas a sonrojarme En...
Y sin mas empezamos a besarnos. Era él, el hombre de mi vida. Por un momento olvide todo lo que había pasado, incluso a Paola. Solo podía pensar en todo lo que había pasado el año pasado y como el caprichoso destino nos juntó de nuevo.
Maldito destino.

jueves, 25 de julio de 2013

3

Le mire y me sonrojé aun mas, luego asentí con la cabeza y nos levantamos. Comenzamos a caminar cuando vimos un gran revuelo en la sala. Nos paramos quietos, asustados nos miramos y el me agarro de la mano y tiro de mi llevando me a un sitio apartado sin nadie, escondidos. Observamos como la gente gente se agolpaba saliendo de allí y como llegaban los policías.
-Tranquila¿vale?
Asentí, pero seguía nerviosa. Las palabras no salían de mi boca y él, me abrazo contra su pecho. Yo me deje abrazar.
Me quede dormida.
No sé que paso las horas siguientes pero me desperté en una gran habitación. Vestida aun con el vestido pero sin zapatos. Estaba sola, pero era obvio que había dormido con alguien. Me senté en la cama y me acaricié la cabeza.Estaba aturdida, desorientada y un poco asustada. Oí como el agua sonaba en el cuarto del baño y me levante en busca de el ruido.
-¿Ho..hola? -Asomé la cabeza y vi a Javier.
-Hola pequeña, ¿ya te has despertado?
Reí levemente al oírle y me miré.
-Claro, no soy sonámbula, que yo sepa.
Él empezó a reírse conmigo y negué con la cabeza.
-¿Quieres desayunar? o si lo prefieres puedes ducharte y luego desayunar.
-Prefiero ducharme y eso pero.. no tengo ropa.
-Pues coge mi ropa, la que tu quieras.
Me indico el armario y cogí unos pantalones cortos y una camiseta larga, luego me metí en el cuarto de baño y cerré con el cerrojo. Comencé a quitarme el vestido y lo dejé a un lado junto con la ropa interior. Después encendí el agua templada y puse la ducha. entré con cuidado y me puse debajo del agua. Dios, no sé por que pero me supo a gloria el agua recorriendo mi piel, me removí el pelo para que se empapara, busqué el champú y me lo eche en la mano, luego en la cabeza. Me le aclaré y busque una esponja, vi una bastante normal, de color azul y supuse que era la de él. Cogí el gel de ducha y mire que olor tenia. 
Melocotón. 
Eché un poco en la esponja y suavemente recorrí mi cuerpo con ella, y después me aclare. Apagué el agua y asomé la cabeza, cogí la toalla y me la puse alrededor del cuerpo y salí. Me seque el cuerpo y me puse la ropa interior y la ropa de él. Luego me puse frente el espejo y empecé a cepillar un poco el pelo. recogí todo y salí buscando con la mirada ya que no me conocía esa casa.
Él me esperaba sentado en la cama con su móvil de ultima generación entre las manos y fui tímida mente hasta él.
-Oh, ¿Ya estas? Vamos entonces... -Me agarró de la mano y me llevo a la terraza donde había una mesa con el desayuno- Te ha sentado bien la ducha eh...
-Pues sí, la verdad. Muchas gracias Javier..
Miré todo lo que había en la mesa, eso parecía un banquete. Había de todo lo imaginable para un desayuno. Cogí un plato y un vaso de zumo de naranja, en el plato me eché una tortita y la partí en trocitos.
-Ay nata y siropes si quieres.
Levanté la vista de mi plato y le observe y negué.
-Está mejor solo.. se disfruta mas el sabor.
Él me dedico una sensual sonrisas que a cualquier mujer podría enamorar, sin embargo, en mi no surgió lo mismo.
-Como quieras...- Bajo la mirada al periódico y empezó a leerlo.
-Javier.. 
-Puedes llamarme Javi- Me interrumpió.
-Vale.. Javi...
-Dime
-¿Cómo he acabado aquí? En tu casa.
Él tosió levemente, supongo que no se esperaba que le preguntase pero era una pregunta bastante lógica.
-No sé por donde empezar...

jueves, 18 de julio de 2013

2

Empezó un pequeño revuelo por la sala, yo intentaba buscar a Paola y al fin la encontré, estaba, como no, con un grupo de chicos.
-¿Ahora que pasa?
-Van a entregar el premio que es el motivo de la fiesta.
Asentí y miré hacia lo que se supone que era el escenario. Había dos hombres y una mujer, sostenían una medalla y como una plaquita de recuerdo. No me acordaba muy bien sobre que era, pero de repente empezó a subir las escaleras él. El chico misterioso que hace unos momentos estaba hablando conmigo. Me quede boqui-abierta, como para no. Comencé a sonreír mientras le miraba atentamente. El que hablaba dijo que se llamaba Javier. Observe como nuestras miradas se cruzaban y sonreía.
El acto duro apenas 10 minutos, luego me fui a tomar un poco el aire a uno de los balcones que había allí.
Las vistas eran inmejorables, eran unos jardines perfecta mente cuidados de donde emergían flores de colores vivaces. En el medio, había una fuente redonda, y en el medio de esta emergía un ángel con una trompeta de donde caía un chorro de agua cristalina.
-¿Ya sabes mi nombre?
Habló una voz desde detrás de mi. Una voz completa mente reconocible, Javier.
-Creo que no he echo mas el ridículo en mi vida.
Me gire y me quede observando le, aun llevaba la medalla colgada en el cuello.
-¿Ridículo por que?
-Pues porque yo no sabía de que era la fiesta y resulta que eres tu el galardonado.
Empezó a reírse y yo le mire, suspiré, un hombre con una mujer se acercó a el para darle la enhorabuena pero el seguía algo pendiente de mi. Cuando fui a entrar de nuevo al gran salón su mano agarro suavemente mi brazo y me gire.
-¿Que es lo que pasa?
-¿Huyes de mi?
-No, solo que estas ocupado y yo iba a por una copa.. -Sonreí amablemente mirándole- ¿Quieres una?
-Mejor voy yo, espera aquí.
-Como quieras...
Me apoye en la barandilla de color blanco brillante mirando alrededor, al edificio por fuera, recorriendo cada uno de los adornos de la pared. No tardo mucho en volver, pero volvió sin las copas.
-¿Y las bebidas?
Simplemente me agarro de la mano y me hizo bajar por las escaleras laterales que había en ese balcón. Comenzamos a andar por el jardín alejándonos de el lugar.
-¿Que pasa? ¿Donde vamos?
La verdad.. Estaba un poco asustada. Apenas conocía a ese hombre y me estaba llevando a un lugar alejado de la fiesta y estaba oscuro, era de noche.
-Ay gente que no tendría que estar en la fiesta..
-¿Que gente?
-Mejor que no lo sepas...
Creo que se dio cuenta de que estaba asustada así que paro de andar y me soltó la mano. Se sentó en un banco bastante iluminado y me senté a su lado, mirando sus gestos con bastante curiosidad.
-¿Estas bien? ¿Que hacemos aquí?
-Si.. Estoy bien, Enara. Puedes volver si quieres, siento haberte traído hasta aquí, entiendo que estés algo asustada, no pretendía hacerlo.
-¿Estas agobiado por la gente? Es normal.. hay muchísima gente.
No contesto nada, ni siquiera me miraba, solté un pequeño suspiro y le note algo mal así que le abrace tímidamente, pensé que era una buena idea.
-¿Por que me abrazas?- Me miro mientras me rodeaba el cuerpo con sus brazos.
-P..Pensé que lo necesitabas...
-Gracias.. - me dedico una sonrisa de lo mas seductora.
Empezó a refrescar un poco y el caballerosamente me puso su chaqueta por los hombros. Nos miramos y los dos sonreímos simultanea mente.
-¿Sabes? Espero verte mas veces.
Me quede bastante atontada con lo que me dijo. ¿En serio estaba pasando realmente? Creo que me sonrojé, no estoy muy segura.
-Bueno... Creo que tengo que irme a casa ya...
-¿Quieres que te acerque?
-No... no quiero molestarte, es tu fiesta...
-Insisto, además estoy mejor hablando contigo...

viernes, 12 de julio de 2013

1

No sé como pero acabé accediendo a ir a esa dichosa fiesta. ¿Por que tantas ganas de que fuera con ella?  Pero si tiene un montón de amigas mejores que yo, pero bueno, ahora tenía que patearme toda la ciudad en busca de un vestido mediana mente decente adecuado a la ocasión pero que esté de rebajas por que lo que ahora no me podía permitir es gastarme tanto dinero en un simple vestido que luego seguramente no me pondría mas.
Me acompañó ella, mi dichosa amiga que me no sé como consiguió convencerme. Encontré un vestido maravilloso, era de color marrón clarito, con perlas en la cintura adornando. Era de tirantes pero Paola me dijo que era muy triste que buscase otro de color mas vivo. Entonces, rebuscando entre un sin fin de prendas en oferta y perchas tiradas por el suelo vi uno que me asusté de lo barato y precioso que era a la vez. Era azul desde abajo hacia arriba se aclaraba a blanco, era largo y solo tenía un tirante donde había una florecilla. 
Perfecto.
Miré el precio y luego me lo probé. Quedaba demasiado bien, no me lo creía que me quedara tan bien, fuese barato y tan bonito. Creo que la suerte empezaba a cambiarme. Me le compre sin pensármelo dos veces y Paola y yo fuimos a tomar algo en una terraza. Al rato volvimos al apartamento donde vivíamos las dos juntas y mas tarde comenzamos a prepararnos. Me puse el vestido, saque los tacones blancos y comencé a peinarme. Me hice un moño un poco desecho y puse una flor azul a juego con el vestido, me maquille mientras me peleaba por las sombras de ojos con Paola y al fin acabe. Prepare el bolso de mano y me senté en la cama esperando a que la petarda de mi compañera de piso acabara. Paola iba de Turquesa, un vestido corto y de palabra de honor, el pelo se le ondulo y ,como no, llevaba tacones. Un coche enviado por el anfitrión de la fiesta vino a recogernos y nos metimos. En pocos minutos llegamos al lugar donde se celebraba. El lugar era como un teatro pero a lo bestia, aquello era de unas proporciones inimaginables. No podía dejar de mirar alrededor asombrada mientras Paola tiraba de mi. Cogimos una copa y empezó a presentarme a chicos. 
La verdad es que era una fiesta de lo mas inimaginable.                   
-Este es Daniel
-Hola- Me dio dos besos y yo le correspondí.
-Encantada yo soy Enara
-¿Enara? Que nombre más raro.
Solté una pequeña carcajada.
-No sabes cuanta gente me dice eso nada mas conocerme, significa golondrina, es vasco.
El se reía conmigo.
-Pues es muy original y precioso, como tú.
Mire a Paola y empecé a sonrojarme, luego di un sorbo a mi copa y le mire, le sonreí amable y susurre un gracias muy tímido.
Fuimos a hablar con otro grupo de gente, Paola parecía que se lo pasaba muy bien la verdad, pero yo me sentía completa mente fuera de lugar. Así que vi que había bufet y me dirigí allí avisando antes a Paola. Ahí vi a un chico que me estaba mirando, no sé porque pero no deje de mirarle. 
Se acercó a mi y me sonrió. Dios, que sonrisa mas perfecta. 
-Hola.. ¿Hola?- Repitió varias veces.
Sacudí la cabeza y le miré a los ojos. 
-Esto.. perdón, hola.
-No te preocupes, ¿Estas sola?
-Oh no, estoy con una amiga que.. - la busque con la mirada- Está por aquí -solté una tímida carcajada.
Asintió con la cabeza y me ofreció un plato.
-Y bueno... ¿Como te llamas chica solitaria?
Cogí el plato y mire la comida, cogí poca cosa y le mire.
-No estoy solitaria, solo que estoy en una fiesta donde no conozco a nadie ni sé como he llegado a acceder a venir. Ni si quiera se por que es esta fiesta. Me llamo Enara.
Miró alrededor y luego me miró
-Tengo que irme a hacer unas cosas, te busco luego. 
Y se fue. Mi cara creo que fue todo un poema en cuanto le vi irse.
¿Que luego me buscaba? Seguro que no lo haría.